Las malas hierbas

La culpa es de Alehuelva on agosto 8th, 2008 — Escrito en Descubrimientos

Dicen que mala hierba nunca muere, y es verdad, la mala hierba se puede erradicar pero siempre resurge dónde y cuándo menos te lo esperas. Hay que tener mucho cuidado con ellas, puesto que pueden acabar con todo lo que tengas sembrado y dejarlo en un estado lamentable. Por eso, hay que detener su crecimiento al poco tiempo de notar que están ahí, que vuelven, porque si vuelven lo devorarán todo sin que nos demos ni cuenta y cuando queramos arrancarlas ya será tarde, se habrán llevado mucho con ellas. Todo el mundo lleva dentro malas hierbas, malas hierbas con las que no pueden acabar por completo, malas hierbas que pueden llegar a consumir a la persona y, unidas a ella, consumir todo lo que le rodea. Hay personas repletas de malas hierbas, felices así porque no les interesa acabar con ellas; otras personas también las llevan dentro pero las odian, son incapaces de erradicarlas, lo intentan y no pueden, y esta situación las destruye tanto como las malas hierbas en si; otras personas, menos, saben erradicarlas a tiempo, no las dejan salir, nadie las ve, sólo ellos, y viven con ellas en armonía dejándolas asomar muy poquito, lo suficiente para que no mueran, porque no se puede acabar con ellas, pero sí controlarlas.

La mujer necrofílica

La culpa es de Alehuelva on julio 13th, 2007 — Escrito en Descubrimientos

 Hoy toca tratar una duda existencial, algo que me pregunté hace tiempo y a lo que no le he encontrado repsuesta aún. Espero que ustedes, sabios lectores, tengan respuestas lógicas a las dudas que a mi me acontecen. La idea es un poco desagradable, así que si usted es una persona sensible, deje de leer ahora. La necrofilia es, según la rae, la perversión sexual de quien trata de obtener el placer erótico con cadáveres. Hasta ahí todo parece normal, pero ¿existe la mujer necrofílica? Porque el uso de un cadáver por parte del hombre necrofílico se puede razonar, el cadáver se reblandece y, además de introducir sus genitales en los genitales del cadáver, estos se podrían introducir con un poco de presión, por la oreja, por el ombligo, por la nuca, o por cualquier otra parte perforable, o no perforable (por lo del reblandecimiento). El hombre necrofílico tiene una serie de posibilidades para llevar a cabo su trastorno, pero en cambio, ¿qué posibilidades tiene la mujer necrofílica? Porque, creo tener entendido que un cadáver no sufre erecciones, entonces ¿cuál es la gracia de ser una enferma mental? Creo que las mujeres necrofílicas son solo trastornadas que no saben como llamar la atención, y se declaran necrofílicas a pesar de no poder consumar el acto sexual con cadáveres. Así, se declaran necrofílicas pero en realidad no pueden serlo y viven en una mentira, solo necesitan comprensión, así que si algún día conocen a una, denle un abrazo y díganle, “no hace falta que sigas viviendo en la mentira, aquí tienes un amigo”.

Combinación explosiva

La culpa es de Alehuelva on julio 6th, 2007 — Escrito en Descubrimientos

  Por todos es sabido que la mierda, la caca, las heces o los excrementos, no siempre son de color marrón. Sin tocar el tema de su dureza y consistencia, en ocasiones, dados nuestros hábitos de vida, el marrón se puede oscurecer o aclarar. También se da el caso de enfermedades como la ictericia, la cual puede hacer que las heces se vuelvan blancas. Pero es con la ingesta de ciertos alimentos con los que se logran tonos más pintorescos. En concreto me refiero a las espinacas, que verdean la caca, y a la remolacha que la enrojece. Lo de la remolacha no es divertido porque puede parecer sangre, lo de las espinacas tampoco. Y toda esta mierda introductoria, nunca mejor dicho, ¿a qué ha venido? El otro día, inconscientemente, ingerí una ensaladilla con remolacha previa a un plato de espinacas. El resultado cromático fue tan terrible que tenía que advertirles del peligro que corren si lo intentan. Nunca lo hagan.

El ruído de las tripas y sus posibilidades

La culpa es de Alehuelva on julio 2nd, 2007 — Escrito en Cotidiano, Descubrimientos

Acabo de acabar con todo lo que ocupaba mi vida, ahora tengo algo de más tiempo libre, espero poder dedicarlo a esto con asiduedad. De hecho, tengo unos borradores que son la ostia de estúpidos y que si los llevo por buen camino me podré sentir orgullosos de ellos. Como por ejemplo este borrador sobre el que estoy escribiendo ahora, trata sobre el ruído de las tripas. El ruído de las tripas es algo que surge en nuestro estómago a la misma vez que desarrollamos el complejo fenómeno de la digestión. Tus tripas pueden estar sonando y tú no darte ni cuenta, pero es en momentos de silencio o momentos íntimos cuando te das cuenta de que tus tripas están rugiendo, y si tienes a otra persona a tu lado, tan cerca que las barrigas se tocan, también a esa persona le empiezan a rugir, como una reacción en cadena. Es un fenómeno curioso que he experimentado estos días y que me ha hecho reflexionar sobre la posibilidad del control del ruído de las tripas. Igual que hay personas capaces de controlar sus pedos o eructos (me incluyo en lo de los eructos), el abanico de posibilidades que se abriría ante el mundo si pudieramos hacer rugir las tripas a nuestro antojo sería descomunal, llegar a tener musicalidad, competir como en ese gag de los pedos de padre de familia, inculso usarlo como nueva forma de comunicación para mudos o hacer de ello un nuevo esperanto. Porque el ruído de las tripas no huele, centrémonos en intentar controlarlo, hagamos del mundo un lugar mejor.

Pistola, vuelve, te necesitan

La culpa es de Alehuelva on abril 16th, 2007 — Escrito en Descubrimientos

 Cintita_caruja ha vuelto de Madrid con material exclusivo para estupentástico, un documento único que servirá para realzar la obra social de estupentástico, que está un poco apagada desde que cargamos contra los champús. Los que le quieren le buscan con desesperación, así que no se les ocurra llamar para cachondearse, porque eso ya lo vamos a hacer nosotros.

Terrorífica realidad.

La culpa es de Alehuelva on marzo 7th, 2007 — Escrito en Cotidiano, Descubrimientos

 Siguiendo con los posts sobre duchas, gracias a los cuales podemos ver que en ellas me dedico a reflexionar sobre la vida, hoy vamos a hablar de las manoplas. Hay personas que se limpian con esponjas, y otras que se limpian con manopla, no conozco otros medios de limpieza en la ducha, quizás el cepillo o el estropajo, pero no conozco a nadie que los use. Centremosnos en las manoplas, y si alguien usa otra cosa, pues cada vez que yo diga manopla que lo sustituya en su subconsciente por el objeto usado en cuestión. Bien, las manoplas las usamos para limpiarnos, cierto, pero nos limpiamos por completo, igual nos estamos limpiando la cara, la espalda, el brazo, que nos estamos limpiando el culo o las partes más nobles, y en algunas ocasiones, inevitablemente, en la manopla quedan manchas marrones. La manopla es lavada y demás, y en unos días la estamos usando de nuevo. Nos estamos limpiando la cara con algo con lo que nosotros u otro miembro de la casa se ha limpiado el culo. Pero que asco, ¿acaso el chorro de la ducha con jabón o la lavadora la limpia por completo? Y si así fuera, ya es algo personal, el saber que alguien se ha limpiado el culo con esa manopla hace unos días, incluso tú mismo, aunque haya gente a la que no le da asco su propia mierda. ¿En qué estamos pensando? ¿No tenemos orgullo propio? Seguro que a nadie le gusta que le pongan el culo en la cara, pero en cambio, ahí estamos duchándonos con una manopla que ha pasado por culo ajeno. Así está el mundo.

Apellidos page

La culpa es de Alehuelva on febrero 23rd, 2007 — Escrito en Descubrimientos, Internet


 En mi ausencia en sus monitores, se ha hecho popular la página del instituto nacional de estadística que muestra la distribución de los apellidos por provincias. Una página en la que puedes pasar horas tontísimas, y sacar conclusiones increiblemente estúpidas. Por supuesto, eso es lo que yo hice, realicé un estudio en el que podemos ver una serie de conclusiones que les harán saber mucho más sobre este país y sobre sus habitantes:

    -En Huelva no hay ningún Gay.
    -Los Cerdo se encuentran en Baleares y en Madrid.
    -Cada día hay más alegría, los Soso estan muriendo, solo quedan 14.
    -En España hay más Cara de lo que yo pensaba.
    -Los Simpson viven en Alicante.
    -Y los Griffin también viven allí.
    -Incluso los Warner brothers viven en Alicante.
    -Se demuestra que en España hay más Rico que Pobre.
    -La provincia con más Casa es Madrid.
    -En España hay más Feo que Guapo.
    -Sin embargo, en Huelva hay algún que otro Guapo, pero ningún Feo.
    -En Las Palmas se encuentra la mayor agrupación de Feo del país.
    -Hay mucho Oro en Cataluña.
    -Se descubre que aún queda algún Pollato.
    -¿Por qué hay más Mesa que Silla?

 Por último, deben saber que no existen Tomás Turbado ni Elena Nito del Bosque, pero cabe alguna posibilidad de que exista Mari Conde Playa.

Finlandia

La culpa es de Alehuelva on enero 2nd, 2007 — Escrito en Descubrimientos

 Tras largas horas de reflexión post-nochevieja, el equipo científico-técnico de estupentástico ha concluído que el fin del mundo se encuentra en Finlandia.

¿Quién es el actor ahora?

La culpa es de Alehuelva on diciembre 17th, 2006 — Escrito en Carroña, Deportes, Descubrimientos


 Mientras el tema de los jugadores que actúan para engañar a los árbitros suena en todas las tertulias por el supuesto piscinazo de Villa, salen a la luz estas imágenes en las que podemos ver la otra vida del colegiado cántabro Alfonso Pérez Burrul. En verano, cuando se para la liga, Pérez Burrul parte a Hollywood, a grabar películas con el nombre artístico de Ray Liotta. No son idénticos, no, eso sería absurdo, son la misma persona, una persona con dos vocaciones, que de niño cuando tuvo que elegir, decidió seguir por ambos caminos, y así demostrar que los árbitros también saben actuar. De esta exclusiva solo deducimos que Pérez Burrul es Uno de los nuestros

Perdonen que no me levante

La culpa es de Alehuelva on noviembre 12th, 2006 — Escrito en Descubrimientos

La cruda realidad  ¿Quién no ha escuchado que Groucho Marx descansa en una tumba cuyo epitafio es “Perdonen que no me levante”? Sin duda es un epitafio genial, pero lamentablemente es falso. Cuando yo me enteré, entré en una profunda depresión que me hizo romper con la rutina diaria que a él y a sus hermanos le atribuía. Esa noche iba a ir a la opera, y me quede en casa. Tenía para cenar sopa de ganso, y la tiré por el váter. El día siguiente iba a ir a las carreras, y por la tarde al circo, y mandé todo a la mierda. Todo era una mentira, ¡todo!, la cruda realidad es que en su tumba solo aparece su nombre artístico, su fecha de nacimiento y muerte, y la estrella de David, en mención a su judaísmo. Pero, por supuesto, esto no le tachará de ser uno de los mejores cómicos de la historia.   Una vez acabado este mito, lo próximo será ir al cementerio de Huelva, y ver si es verdad que hay una tumba con indios y un montón de adornos en la que aparece el epitafio: “Que le entre un cáncer en la boca del estómago al que robe algo de este sepulcro”.